La penúltima entrada que escribí en este blog fue la receta de Pollo Chijaukay, fue la última comida que preparé en mi casa de Talara antes de mudarme a Lima y también el último almuerzo que le preparé a mi papá; ese fin de semana también fue el último que pasé en casa y después de esa semana tendría que esperar unos 3 meses hasta ver de nuevo a mis papas, fueron tiempos desordenados donde en medio de tantas cosas jamás pude haber adivinado lo que la vida me tenía preparado.

¿Cuáles fueron las últimas palabras que le dije a papá? la verdad, no las recuerdo... recuerdo llegar, saludarlo y enseñarle las cosas que le había comprado en tottus, almorzar viendo la tele con el y mi mamá, conversar 5 minutos para luego escuchar que se sentía mal, después de eso todo es borroso, me puedo ver subiendo y bajando las escaleras, tratando de conseguir una ambulancia, sostener su mano por intervalos, chillar, escuchar una voz en el fondo de mi cabeza diciéndome algo que ya sabía y no quería oír, sostenerlo por última vez mientras escuchaba los gritos de mi mamá y de mi tío diciéndole que lo deje ir. ¿Cuáles fueron las últimas palabras que me dijo mi papá? Las últimas que puedo recordar antes de que empiece toda la locura fueron: "Déjala, ella puede pintarse las uñas del color que quiere, no le hagas caso hijita" , ese era él defendiéndome de las críticas de mi mamá hacia el esmalte azul oscuro que me había puesto esa tarde.


Ya van a ser 6 meses desde que pasó todo, me han pasado cosas buenas y cosas malas, he conocido a mis amigos de verdad que no me han dejado sola y a personas geniales; conocí a mi enamorado, que ha sido mi gran apoyo y mi sonrisa este tiempo; y así día a día saltan las maneras que tiene cada uno de los que quedamos aquí para sobrellevar todo esto, desde una camaradería que por días se hace más fuerte con mi mamá y que por otros se vuelve una convivencia insoportable, hasta ver con dolor como los días pasan y la gente va olvidando. De alguna manera yo no olvido, se me hace insoportable pensar que nunca más me defenderá de mi mamá cuando se pone jodida, que no voy a subirme con el al carro y guiarlo para que salga de la cochera, que no voy a apretar su mano cuando vea una película de terror, que no voy a poder abrazarlo nunca más, fastidiarlo, hacerlo renegar por mi desorden, llevarle buenas notas para ponerlo contento, hacer listas de sus encargos, burlarme de mi mamá con el, pasarme a su cama para acurrucarme junto a el y no tener frío, escuchar su voz al despertarme por las mañanas y su desesperación cuando me demoraba, no quiero ni siquiera pensar en que no voy a poder bailar con el si es que me caso, que no me verá graduarme, que no cargará a mis hijos, que no será su pediatra y mi doctor de cabecera, que no cumplimos tantos sueños y que tantos planes se fueron con su partida. Es increíble lo mucho que puedes extrañar a una persona, el vacío que puede dejar en tu vida y el miedo a que los demás lo olviden. Para mí, la verdadera muerte, es el olvido.. y yo, yo no te olvido, de alguna manera, tu estás conmigo papito.