domingo, 15 de abril de 2012

Requiem

La penúltima entrada que escribí en este blog fue la receta de Pollo Chijaukay, fue la última comida que preparé en mi casa de Talara antes de mudarme a Lima y también el último almuerzo que le preparé a mi papá; ese fin de semana también fue el último que pasé en casa y después de esa semana tendría que esperar unos 3 meses hasta ver de nuevo a mis papas, fueron tiempos desordenados donde en medio de tantas cosas jamás pude haber adivinado lo que la vida me tenía preparado.
¿Cuáles fueron las últimas palabras que le dije a papá? la verdad, no las recuerdo... recuerdo llegar, saludarlo y enseñarle las cosas que le había comprado en tottus, almorzar viendo la tele con el y mi mamá, conversar 5 minutos para luego escuchar que se sentía mal, después de eso todo es borroso, me puedo ver subiendo y bajando las escaleras, tratando de conseguir una ambulancia, sostener su mano por intervalos, chillar, escuchar una voz en el fondo de mi cabeza diciéndome algo que ya sabía y no quería oír, sostenerlo por última vez mientras escuchaba los gritos de mi mamá y de mi tío diciéndole que lo deje ir. ¿Cuáles fueron las últimas palabras que me dijo mi papá? Las últimas que puedo recordar antes de que empiece toda la locura fueron: "Déjala, ella puede pintarse las uñas del color que quiere, no le hagas caso hijita" , ese era él defendiéndome de las críticas de mi mamá hacia el esmalte azul oscuro que me había puesto esa tarde.



Ya van a ser 6 meses desde que pasó todo, me han pasado cosas buenas y cosas malas, he conocido a mis amigos de verdad que no me han dejado sola y a personas geniales; conocí a mi enamorado, que ha sido mi gran apoyo y mi sonrisa este tiempo; y así día a día saltan las maneras que tiene cada uno de los que quedamos aquí para sobrellevar todo esto, desde una camaradería que por días se hace más fuerte con mi mamá y que por otros se vuelve una convivencia insoportable, hasta ver con dolor como los días pasan y la gente va olvidando. De alguna manera yo no olvido, se me hace insoportable pensar que nunca más me defenderá de mi mamá cuando se pone jodida, que no voy a subirme con el al carro y guiarlo para que salga de la cochera, que no voy a apretar su mano cuando vea una película de terror, que no voy a poder abrazarlo nunca más, fastidiarlo, hacerlo renegar por mi desorden, llevarle buenas notas para ponerlo contento, hacer listas de sus encargos, burlarme de mi mamá con el, pasarme a su cama para acurrucarme junto a el y no tener frío, escuchar su voz al despertarme por las mañanas y su desesperación cuando me demoraba, no quiero ni siquiera pensar en que no voy a poder bailar con el si es que me caso, que no me verá graduarme, que no cargará a mis hijos, que no será su pediatra y mi doctor de cabecera, que no cumplimos tantos sueños y que tantos planes se fueron con su partida. Es increíble lo mucho que puedes extrañar a una persona, el vacío que puede dejar en tu vida y el miedo a que los demás lo olviden. Para mí, la verdadera muerte, es el olvido.. y yo, yo no te olvido, de alguna manera, tu estás conmigo papito.