Algo de eso de que siempre hay peros en la felicidad tiene que ser cierto...
lo explica mi universidad, que como bien saben, es del Opus Dei.. ellos se torturan con un silicio, que es una especia de correa con puas que se ponen en el muslo y que usan para sentir el dolor que sintió Jesús.. (ustedes ya lo vieron en el código Da Vinci, y si lo dice hollywood ES CIERTO)
A nosotros, simplemente nos toman prácticas todas las semanas.. y a veces como acto de dolor y contricción extraordinaria, vienen los exámenes parciales y finales..
Yo estoy bastante segura de que Jesús no era un enfermo masoquista.. asi que por qué la tortura? en qué puede ayudar que yo este mal a otra persona?
a nada.. eso de compartir el dolor.. es enfermo..
Pero.. como eso es herejía, soy hereje.. y debe ser por eso que tengo gripe porcina, y que estoy absorviendo el cáncer de la muerta que durmió en la cama que ahora tengo..también debe ser por eso de que nada me sale como quiero que me salga..
Volver una vez más y perderme de nuevo, para olvidarme del tiempo
saber que quizás no se podrá, seguir adelante, caminando hacia delante, pero con la cabeza vuelta hacia atrás
como.. la ciguapa?
En fin, que bonita canción(la ciguapa no, tarados).. no se porque.. Estopa siempre me ha parecido genial, y eso que yo soy metalera, hereje, la hija del mal, niña diabolica y de la promoción de los excomulgados del 2013
Superior a mí
es la fuerza que me lleva en el pulso que mantengo
con la oscuridad que tiñen de oscuro tus ojos negros.
Y qué me cuentas del tiempo que pasa en su pestañeo
y que me trae por esta calle de amargura y de lamento.
Que yo sé que la sonrisa que se dibuja en mi cara
tiene que ver con la brisa que abanica tu mirada.
Tan despacio y tan deprisa, tan normal y tan extraña.
Yo me parto la camisa como Camarón.
Tú me rompes las entrañas, me trepas como una araña.
Bebes del sudor que empaña el cristal de mi habitación
y después por la mañana despierto y no tengo alas.
Llevo diez horas durmiendo y mi almohada está empapada.
Todo había sido un sueño muy real y muy profundo.
Tus ojos no tienen dueño porque no son de este mundo.
Que no te quiero mirar.
Pero es que cierro los ojos y hasta te veo por dentro.
Te veo en un lado y en otro, en cada foto, en cada espejo
y en las paredes del metro y en los ojos de la gente,
hasta en la sopa más caliente. Loco yo me estoy volviendo.
Y a veces me confundo y pico a tu vecina,
esa del segundo que vende cosa fina.
Y a veces te espero en el bar de la esquina
con la mirada fija en tu portería.
Y a veces me como de un "bocao" el mundo.
Y a veces te siento y a veces te tumbo.
A veces te leo un beso en los labios
y como yo no me atrevo me corto y me abro.
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